La Confusión básica de sentimientos suele llevarles a
quejarse de problemas clínicos difusos, a confundir el sufrimiento emocional
con el dolor físico. Una amplia variedad de enfermedades o lesiones pueden
causar dolor. El dolor es, básicamente, una sensación de angustia o malestar
que las neuronas sensoriales transmiten al cerebro cuando nos enfrentamos a
situaciones que causan daño físico.
Por ejemplo el dolor Somático la Fuente wiki: El
sistema nervioso somático (SNS) está formado por neuronas sensitivas que llevan
información (por ejemplo, dolor) desde los receptores sensoriales (de los
sentidos: piel, ojos, etc.) -fundamentalmente ubicados en la cabeza, la
superficie corporal y las extremidades-, hasta el sistema nervioso central
(SNC) y por axones motores que conducen los impulsos a los músculos
esqueléticos, para permitir movimientos como saludar con la mano o patear un
balón. Cabe destacar que estos últimos impulsos (los motores) pueden ser
controlados conscientemente y se encarga de obtener y transmitir la información
detectada por los sentidos y de enviar instrucciones que permiten el movimiento
voluntario de los músculos. Por lo tanto, esta porción del SNS es de
características voluntarias. En concreto, el SNS abarca todas las estructuras
del SNC y del SNP, encargadas de conducir información aferente (sensitiva)
consciente e inconsciente e información del control motor al músculo
esquelético. Así, el sistema nervioso somático tiene dos vías: una de entrada,
por donde recibe la información (vía sensitiva somática o aferente somática),
que está relacionada con la temperatura, dolor, tacto, presión, los sentidos
especiales (visión, audición, gusto y olfato), y también, la propiocepción, que
corresponde a la información que se recoge a partir de los músculos y de los
tendones. Junto con toda esa información que se recibe, que es somática,
también propicia una respuesta somática o efectora (motora) voluntaria, que
corresponde a la contracción del músculo esquelético.
El sistema nervioso somático está compuesto por:
Nervios espinales, que son los que envían información
sensorial (tacto, dolor) del tronco y las extremidades hacia el sistema
nervioso central a través de la médula espinal. También envían información de
la posición y el estado de la musculatura y las articulaciones del tronco y las
extremidades a través de la médula espinal. Reciben órdenes motoras desde la
médula espinal para el control de la musculatura esquelética.
Nervios craneales: estos son los que envían
información sensorial procedente del cuello y la cabeza hacia el sistema
nervioso central. Reciben órdenes motoras para el control de la musculatura
esquelética del cuello y la cabeza. Está conformado por 12 pares de nervios que
son:
El Nervio olfatorio que activa el olfato,
El Nervio óptico que activa la visión,
El Nervio motor ocular común que activa los músculos
rectos (superior, inferior y medial), y oblicuo inferior del ojo, además del
elevador del párpado superior.
El Nervio troclear mueve el músculo oblicuo superior
del ojo,
El Nervio trigémino mueve el maxilar superior, el
maxilar inferior y otros músculos masticatorios.
El Nervio abducens externo mueve el músculo recto del
ojo,
El Nervio facial mueve los músculos de la cara,
El Nervio vestibulococlear activa la audición, el
equilibrio y orientación.
El Nervio glosofaríngeo activa el gusto, y recibo
información sensitiva del oído.
El Nervio vago influye en la respiración, circulación
y digestión,
El Nervio accesorio preside la fonación y mueve
músculos de la espalda como el trapecio.
El Nervio hipogloso mueve los músculos de la lengua.
Que es y cual es el tratamiento para la osteomielitis y cuales son las usuales dolencias
La osteomielitis aguda
ocurre casi siempre en niños. Cuando aparece en adultos, suele deberse a un
compromiso en la resistencia del sujeto debido a debilidad, drogodependencia,
infecciones del canal de la raíz de un diente o por el uso de medicamentos
inmunosupresores.
La osteomielitis es también
una complicación secundaria en 1-3% de los pacientes con tuberculosis.3 En esos
casos, la bacteria suele esparcirse por la circulación sanguínea, infectando la
sinovial antes de llegar al hueso subyacente.3 En la osteomielitis tubercular,
los huesos largos y las vértebras son las que suelen quedar afectadas.
La
osteomielitis se produce con frecuencia durante la infancia, con una media de
edad de 6 años. Es excepcional en el período neonatal. Se encuentra
preferentemente en las metáfisis más fértiles: cerca de la rodilla, por debajo
del codo. En 30 a 40% de los casos, se observa la aparición de una lesión menor
en los días anteriores a la aparición de la infección. En el caso típico, es un
varón (preferencia 3/1) que se queja de dolor en el extremo de un hueso largo.
El dolor tiene un comienzo súbito, ocasionalmente acompañado de fractura y una
deficiencia funcional de la extremidad afectada. La suave movilización de la
articulación adyacente es posible. El síndrome infeccioso está marcado con una
fiebre superior a 38°, deterioro del estado general, escalofríos y sudoración.
En la fase inicial, los signos locales son inespecíficos. Más adelante en el
curso de la infección, hay un aumento del volumen e inflamación localizada. Por
lo general, no se palpan linfadenopatías. Otros eventos que pueden ser hallados
en una osteomielitis en particular en un contexto febril incluyen:
un estado de
agitación o postración;
pseudoparalisis
de un miembro de un bebé o recién nacido;
convulsiones;
cojera.
La osteomielitis requiere de una terapia de
antibióticos prolongada, llevando de semanas a meses. Para este fin, a menudo
se coloca una línea intravenosa central. La osteomielitis también puede
requerir el desbridamiento quirúrgico. Los casos graves pueden conducir a la
pérdida de una extremidad. Los antibióticos de primera línea de elección son
generalmente glucopéptidos como la vancomicina, determinados por la historia
del paciente y las diferencias regionales al respecto de los organismos
infecciosos. Se pueden utilizar también rifampicina y tetraciclinas.
En 1875, el artista norteamericano Thomas Eakins
representó un procedimiento quirúrgico de la osteomielitis en el Jefferson
Medical College, en un famoso óleo titulado The Gross Clinic.
Antes de la disponibilidad y la utilización de
antibióticos, se usaban larvas de mosca deliberadamente introducidas en las
heridas para que se alimentasen de los materiales infectados, siendo
generalmente efectivas en la limpieza de la herida.4 5
El tratamiento con oxígeno hiperbárico ha demostrado
ser un útil complemento para el tratamiento de la osteomielitis refractaria.6 7
Un número de instituciones indican un tratamiento con una duración de 42 días.
Véase también Trastorno por dolor aqui
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